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martes, 16 de abril de 2013

Conferencia sobre la figura de Augusto Conte Lacave


El próximo jueves 18 de abril daré una conferencia sobre este insigne gaditano en la Casa de la Juventud, C/ Cánovas del Castillo, nº 41; esta conferencia se enmarca en el II Ciclo de Conferencias de Jóvenes Historiadores que organiza la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Cádiz en colaboración con la Asociación Cultural y Universitaria Ubi Sunt?. Para más información del personaje pinchar aquí. En los días posteriores a la charla haré una pequeña reseña sobre la misma. Nos vemos el jueves. 

 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Domingo Rico Villademoros, condenado a muerte por las Cortes de Cádiz


Recientemente ha salido publicada la revista Hades del Cementerio Mancomunado que trata sobre la cultura de la muerte. Dicha revista saca los artículos de un concurso que comienza meses atrás y que tiene distintas dotaciones económicas que en los tiempos que corren viene muy bien. Pues Carlos, este que les escribe, como uno de los autores del blog, resultó uno de los premiados y en consecuencia  ha visto publicado su artículo en el nº 10 de la revista Hades.
Para que podáis disfrutar del artículo pinchar aqui.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Abolición de torturas y apremios en las Cortes de Cádiz.



         Las Cortes de Cádiz en su Decreto de 22 de abril de 1811 aprobaban por unanimidad un decreto por el que abolían la tortura y las prácticas de afligir y molestar a los reos conocidas como apremios. No obstante con la vuelta al poder de Fernando VII, el decreto de 4 de mayo de 1814 dejaba nula la Constitución y en consecuencia el Decreto anterior. No obstante la tortura era algo caduco en Europa, por lo que no hubo problemas en aprobar la Real Cédula de 25 de julio de 1814 que abolía la torura judicial y los apremios.


Decreto de 22 de abril de 1811

jueves, 18 de octubre de 2012

Un crimen en el Cádiz de 1800


        José González era tahonero de profesión y pendenciero por naturaleza. En cuanto podía hacía tropelías en su trabajo como manipular el peso del pan que fabricaba y vendía. Pero en una de estas dio con el regidor Don Pascual de Arteaga y Bazán, diputado del gremio de panadería y caballero de la Orden de Santiago. El regidor ya había conminado al tahonero que dejase sus actividades de latrocinios en su profesión, por lo que debido a las múltiples advertencias se vio obligado a prohibirle que amasase y vendiese más pan. José González fue el día 5 de febrero de 1800 sobre las 6 de la tarde al juzgado de pescadería para solicitarle el perdón de la prohibición de la venta de pan jurando que no volvería a engañar. Como fuese que Arteaga y Bazán se mostrara inflexible, el tahonero le clavó un puñal al lado del corazón poniendo fin a la vida del regidor. Fue tal el ensañamiento de la puñalada que atravesó hasta el sillón en el que estaba sentado el juez. Al día siguiente se pregonaba por las calles gaditanas el ofrecimiento de una recompensa de seis mil reales al que vivo o muerto lo pusiese en manos de la justicia. Lo curioso es que del tahonero nunca más se supo. 

Bibliografía: Historia de Cádiz y su provincia, Adolfo de Castro
                  Nombres antiguos de las calles y plazas de Cádiz, Adolfo de Castro


lunes, 27 de agosto de 2012

Un episodio del Cádiz de las Cortes: Argüelles y el fraile demente.


Agustín Argüelles
 Agustín Argüelles y Álvarez González, diputado por Asturias en las Cortes de Cádiz  es protagonista de esta historia junto a Fray Diego Chacón, el “fraile demente”. Argüelles nació en la localidad asturiana de Ribadesella, el 28 de agosto de 1776. Su gran locuacidad y oratoria le granjeó el apodo de “El Divino”, aunque tuvo otros como “el apóstol de la libertad”, según la Gaceta de Madrid, o el “héroe de la reforma constitucional”, como lo bautizó posteriormente el historiador José Luis Comellas. Fue uno de los principales redactores de la Constitución de 1812, además suyo es el discurso preliminar, aunque se publicó anónimo. Como dato anecdótico decir que el diputado por Asturias feneció en Madrid el 27 de marzo de 1844, en la más absoluta pobreza. Aunque en Cádiz se le recordará por su protagonismo en las Cortes y es que el asturiano tuvo una enorme actividad en las mismas.
Es en mayo de 1811, cuando Argüelles se percata de la situación de nuestro otro protagonista, Fray Diego Chacón. Así en la sesión del 3 de mayo de 1811 informa de un hecho asombroso que ofende, según él, al honor nacional y presenta una proposición que dice así: “Que el Consejo de Regencia remita a las Cortes sin pérdida de momento una exposición individual, sin omitir en ella circunstancia alguna, por leve que parezca sobre lo ocurrido en la noche del corriente en el convento de los padres dominicos de esta ciudad, en donde se descubrió emparedado al religioso Fr. Diego Chacón”. Dicho esto pidió además que el Consejo de Regencia tomase en protección al religioso para evitar cualquier vejación.
El diputado Manuel Martín replicó que Diego Chacón estaba encerrado y no emparedado por estar demente, poniendo como ejemplo que el día anterior había arrojado a la cabeza del prior del convento una jícara (taza) de chocolate. En la sesión del día siguiente, 4 de mayo, se lee la representación del prior del convento de Santo Domingo en la que se explica la situación denunciada sobre fray Diego Chacón. El arzobispo dispuso que su secretario hiciese comparecer al prior y a otros tres religiosos ancianos y de probidad que hubiesen residido más de doce años en este convento, que declarasen sobre el principio y progresos del encierro que sufría aquel religioso, así como de la asistencia que se le había dado en salud y enfermedad para formar juicio exacto de este acontecimiento. Fray Diego Chacón llevaba encarcelado en la habitación que describe el gobernador año y medio. Venía de otra en la que había estado otros cuatro años. Lo  enviaron luego a la casa de sus padres por si el cuidado de ellos podía cooperar a la hora de recobrar su salud y cordura. Pero no fue así. En reiteradas ocasiones intentó matar a su padre, además hirió gravemente a una anciana golpeándola con una piedra, a la que posteriormente se le tuvo que administrar la extremaunción. Por todos estos acontecimientos, la justicia de aquel pueblo (Grazalema) hizo que volviese al convento. 
Imagen de un convento.

 Ya en él, el dictamen de dos médicos, partidarios de declararlo epiléptico de difícil o imposible curación, determinaron que no se presentase a la ordenación de diácono. Así, el prior Fray Manuel Ortiz en 1805, le mandó encerrar en su celda. Lo mismo hizo su sucesor. En la habitación actual tiene la puerta una ventanilla de un tercio de diámetro, por donde se le suministra diariamente la comida. Estaba el techo cubierto de telarañas, tenía una aldabilla y no había señal de haber tenido otra cerradura. Había un colchón con una manta y alguna ropa destrozada del enfermo, sin otro mueble alguno. Junto a la puerta había un asiento, comunicado con el exterior, para el uso de sus necesidades. Tal vez se descuidarían en limpiar el vaso inmundo por el hedor y la humedad que desprendía.
Trasladado por orden del gobernador al departamento de dementes del hospicio de esta ciudad el 2 de mayo de 1811, fue llevado a un aposento donde se le notó en esta ocasión que paseaba hablando solo. Al entrar el maestro de aquel departamento con el desayuno fue atacado por el demente. Costó mucho trabajo reducirlo y sujetarlo, quedando magullados el religioso y el asistente que procuraban sujetarle. Por la tarde lo trasladaron por orden del gobernador al hospital real. Le llevaron a una sala grande. El día 6 por la mañana arrojó furioso el chocolate al sirviente y fue necesario sujetarle con un pie en el cepo. Su furia continúa hasta el día 10 y el desorden en su conversación y acciones, hasta el 14, por lo que no se creyó prudente quitarle el cepo.
Fray Diego Chacón fue encerrado y privado de su libertad porque ya lo exigía así el estado de su demencia, tanto para su seguridad como para la de otros religiosos.
El diputado Caneja tomó la palabra para lamentar las deficiencias en las que se encontraba el estado del cuarto de Fr. Chacón. Las telarañas, una ventana que no se abría, falta de aseo, etc. El diputado Nicasio Gallego argumentó que era menester deshacer una equivocación y es que el asunto no vino por habladurías sino por un oficio del gobernador.
El diputado Lera quiso dejar claro en la sesión que la forma de proceder con respecto al caso no fue la correcta,  “porque sin más que por una noticia de un soldado o cadete que dijo que había un religioso emparedado, llevó los alguaciles y tropa, allanó el convento y lo extrajo con escándalo. Me parece que este es un atropellamiento, y a él debe atenderse”.
Discutido el asunto, se deliberó sobre la resolución que debía tomarse. Finalmente el Congreso se conformó con el dictamen del Sr. Anér expresado en la siguiente proposición que quedó aprobada: “Que insertándose en el diario de Cortes el informe del Eminentísimo cardenal, se mande al consejo de Regencia, se sobresea en la causa, y que disponga lo que estime más conveniente en orden a la persona del religioso demente, y al lugar donde en lo sucesivo deba ser custodiado”.
En la sesión del 26 de mayo, Argüelles se lamenta de que no se le esperase en el debate de Fray Diego Chacón, ya que él había sido su promotor. Este incidente es uno de aquellos por los que se tilda al diputado asturiano de anticlerical. Presenta un testimonio del estado lamentable en que se encontró al religioso y es de la opinión de que el informe presentado por el cardenal Borbón no se ajusta a la realidad de los hechos. No obstante acató la resolución de las Cortes poniendo punto y final al asunto.
          Así concluye pues la historia del fraile demente, un caso que al lado de la magnitud de los temas que en las Cortes se trataban puede ser anecdótico o incluso tildado de oportunista, aprovechando Argüelles, según los absolutistas, la oportunidad para atacar al clero. Sea como fuere, era una vida que el diputado pretendía salvar, más allá de una terapia de cuatro paredes y unas telarañas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Cádiz, cuna de la Lotería Nacional.


La Lotería Nacional nacería en Cádiz durante el transcurso de la Guerra de la Independencia. La lotería tenía el objetivo de aumentar unas arcas seriamente dañadas a nivel nacional por la invasión del ejército francés. Las Cortes, que se encontraban reunidas en Cádiz, por estar libre de la ocupación francesa, plantearon entonces una forma de hacerse con fondos para mantener la resistencia contra los franceses.
En sesión plenaria del 23 de noviembre de 1811 las Cortes de Cádiz aprobaron de forma unánime el nuevo juego de azar, celebrándose el primer sorteo el 4 de marzo de 1812, limitado eso si, a Cádiz e Isla de León, reductos de la ocupación francesa. Las oficinas de la Lotería se encontraban situadas en el número diez de la plaza de San Antonio. Se pusieron 20.000 papeletas a la venta, al precio de cuarenta reales la unidad. Esta Lotería se llamó Lotería Moderna, para ser diferenciada de la Lotería de Números creada en 1763 por el Marqués de Esquilache, Ministro de Hacienda de Carlos III. Esta nueva lotería nacería de la mano del Ministro del Consejo y Cámara de Indias, D. Ciriaco Gonzalez Carvajal.


La instrucción de este nuevo juego se publicó el día de Navidad de 1811 con una proporción entre el monto destinado a premios (75%) y los ingresos para el Estado muy similar a la que se mantiene hoy en día (70%-30%). El primer Gordo de Navidad como tal se sorteó el 18 de diciembre de 1812. La Lotería Nacional siguió celebrando sus sorteos en Cádiz hasta el 27 de enero de 1814. Un mes después los sorteos se celebrarían en Madrid. El 6 de enero de 2012 se celebrará el sorteo del “niño” en la capital gaditana.

martes, 18 de agosto de 2009

Y Cádiz se convirtió en un Infierno



18 de Agosto de 1947, diez menos cuarto de la noche, desde el Barrio de San Severiano de Cádiz, una bola de fuego convertía a la Tacita de Plata en una ciudad de fuego, cenizas, sangre, lágrimas y muerte.
El 18 de agosto de hace 62 años, en el actual Instituto Hidrográfico de la Armada, entonces Base de Defensa Submarina, explotaron los arsenales, los cuales contaban con más de un millar de bombas, generando una gran nube de hongo, visible en toda la Bahia de Cádiz, gran parte de la provincia, asi como en numerosas localidades de Sevilla , y una onda expansiva que arrasó el Barrio de San Severiano, la Barriada España, Bahía Blanca, el Hogar del Niño Jesús (Casa Cuna), el campo de la Mirandilla, el sanatorio Madre de Dios, los cuarteles y los astilleros de Echevarrieta y Larrinaga.
La explosión trajo consigo un saldo de aproximademente 150 muertos y 5000 heridos, así como la total destrucción de la zona de extramuros de la capital gaditana, quedando el centro a salvo gracias a las murallas de Puerta Tierra que frenaron la onda expansiva, y evitaron, al igual que ocurriera en el maremoto de 1755, una tragedia aun mayor, si es posible, a la vivida por lo gaditanos de entonces.
El por qué de esta tragedia todavía no está claro, han surgido diversas teorias sobre las causas de la explosión que van desde el mal estado de los explosivos, el tipo de explosivo, pasando por algún tipo de ataque al régimen, así como que la explosión es una nefasta consecuencia de experimentos de científicos nazis para dar con una nueva arma,..., en definitiva muchas hipótesis pero pocas certezas que puedan arrojar algo de luz a un suceso que nunca debió haber ocurrido, y que convirtió a la Ciudad de la alegría en un infierno.
Por último, desde este pequeño rinconcito de la historia, quisiera recordar a todas las victimas , y a todas esas personas que ayudaron y colaboraron para mitigar en lo posible la tragedia de esa triste noche de verano.


jueves, 6 de agosto de 2009

Y el Golpe llegó a Cádiz!!!


El 18 de julio de 1936 se gestó una sublevación militar dirigida contra el gobierno de la Segunda República Española. Existieron preparativos en todo el país. En el caso que nos concierne, Cádiz, desde muy temprano por la mañana, los teléfonos del Gobierno Militar no pararon de ser utilizados. Será a las tres de la tarde cuando Queipo de Llano en Sevilla y López Pinto en Cádiz, en una conversación telefónica concluyen con un “todo listo”. Posteriormente las tropas se echaron a la calle y se leyó el Bando de Estado de Guerra en la Plaza de las Cuatro Torres (Plaza de Argüelles), tan cerca del edificio del Gobierno Civil que cuentan que Mariano Zapico, último Gobernador Civil republicano de Cádiz, salió al balcón y gritó ¡Viva la República! El General Varela tras haber sido liberado de la prisión militar del Castillo de Santa Catalina, sale con dos pequeños batallones, dirigiéndose por la Cuesta de las Calesas e Isaac Peral, (actualmente avenida Ramón de Carranza), a la Plaza España. En la Plaza se le unen “camisas viejas”. La reacción de Falange no se hace esperar, siendo treinta y cinco los falangistas gaditanos los que se movilizaron. Veinte fueron al Casino Gaditano, con camisas azules y armados con pistolas. El resto se les unieron en el trayecto de la calle Buenos Aires y la Alameda hacia la Plaza Argüelles, donde se presentaron ante el General Varela.

Uno de los focos de resistencia fue la Radio de Cádiz, donde los concejales republicanos Servando López de Soria y Martínez Jurado se dirigen a la población con arengas duras como “lanzarse a la calle para incendiar y saquear y matar a los militares facciosos”.

El Gobierno Civil, que se localizaba en el grandioso edificio de la antigua Aduana junto a Hacienda, fue el principal núcleo de resistencia por ser el principal reclamo de los sublevados. La defensa de la institución, que representaba en sí la autoridad de la República, estuvo organizada por una compañía de Guardias de Asalto y unos cuantos obreros. Los obreros participaron de hecho activamente en la defensa ya que recibieron las pistolas de las Guardias de Asalto, quedándose ellos los rifles. El asedio fue duro, con fuego por los dos costados, la Artillería por la parte de la avenida de Canalejas, y la Infantería por la parte que daba a la Plaza España.

Otro de los focos de resistencia fue el Ayuntamiento. Fue defendido por concejales, sindicalistas y afiliados a la Casa del Pueblo. En la defensa destacan los concejales comunistas Aurelio Millán y Florentino Oitabén, y el capitán retirado Muñoz Dueñas. Llegaron a resistir hasta 20 horas, siendo dirigida la defensa por Muñoz Dueñas.

La llegada del destructor Churruca con tropas procedentes del norte de África en los albores del día 19 decidió finalmente el combate. El Gobierno civil fue rendido del mismo modo que otros edificios institucionales

Al finalizar la jornada, tropas de Infantería y Artillería controlan la situación. Se consuma pues el triunfo del Alzamiento Militar en Cádiz y San Fernando.

Mariano Zapico y sus compañeros militares quedaron presos en la Prisión Militar del Castillo de Santa Catalina, siendo acusados de rebelión militar. Al igual que tantos otros, los dirigentes republicanos como el mencionado Gobernador Mariano Zapico, Francisco Cossi Ochoa o el Alcalde de Cádiz, Manuel de la Pinta Leal, serían fusilados. Los insurrectos constituyeron una Comisión Gestora municipal, donde el Gobernador Militar de la Plaza, López Pinto, designó los distintos vocales. Se comenzaron pues a crear comisiones, instituciones, etc., para ir asentando el Alzamiento, pero nada más lejos de la realidad. La Guerra Civil solo había hecho más que comenzar.