
El otro día vi Redacted, una película de las que te hacen pensar en que loco mundo vivimos. En el mes de marzo de 2006, en Irak, unos soldados de la 101 División Aerotransportada, con base en Fort Campbell (Kentucky), entraron en una casa que habían registrado en varias ocasiones en “busca de terroristas”. Pero ese no era el verdadero objetivo. Este no era otro que una niña de 14 años Abeer Qasim Hamza. No era, según palabras de su tío, una niña que destacara por su belleza. Era alta y delgada, de una “belleza ordinaria”, pero los soldados de Fort Campbell le “habían echado el ojo”, hacía unos días. Esa noche de marzo de 2006, estos soldados salieron del puesto de control, se pusieron ropas oscuras y entraron en la vivienda de la joven.
Los padres de Abeer y su hija pequeña de siete años fueron llevados a una habitación. Un soldado de la 101 División Aerotransportada sesgó sus vidas porque si. Después, tres de ellos violaron a la niña. Acto seguido le dispararon a la cara y la quemaron para evitar cualquier posible incriminación.
Pronto se supieron los nombres de los cabecillas aunque en un principio desde la Casablanca se quisiera escurrir el bulto.
Estos eran
Steve Green, de 21 años, soldado raso, principal responsable de lo ocurrido. Las confesiones señalan que fue él quien disparó a sangre fría a los padres con un AK 47, a su hija y a la propia Abeer. Sus cómplices fueron tres hombres.
James Barker, que el 15 de noviembre de 2006 se declaró responsable de violación y asesinato para evadir la pena de muerte siendo condenado a 90 años de prisión. El sargento
Paul Cortez también asumió su culpa, por lo que recibió una sentencia de 100 años. El tercero,
Jesse V. Spielman, se declaró no culpable de los cargos más graves, por lo que fue el único en enfrentarse al tribunal militar. Afirma que no violó a Abeer, que sólo le tocó el pecho cuando estaba muerta, (como si esto ya de por si no fuera para declararlo culpable) aunque sí sabía del plan y sí acompañó a los otros.
El caso de Steven Green es curioso. Originario de Texas, cuando en enero de 2005 se alistó en el ejército se le retiraron los cargos que pesaban en su contra por abuso de alcohol y drogas. Un procedimiento conocido como moral waiver (renuncia moral) y que benefició a más de 30.000 reclutas sólo en 2006. En Irak, duró poco tiempo, ya que lo dieron de baja en mayo de 2006 por “comportamiento deshonroso y antisocial” antes de que se supiera nada de la violación y asesinato de Abeer. El militar estadounidense recientemente, (22-5-2009) evitó ser condenado a muerte tras la falta de veredicto unánime.
Desde este blog no pretendemos ser partidistas, simplemente procuramos mostrarles unos hechos que desconocemos porque no conviene saber toda la verdad. La verdad en este caso de las tropas americanas en Irak, donde si se entrevistara en cada base de Fort Campbell sobre lo que piensan de su presencia allí nos sorprenderíamos con las respuestas de los mismos. Pero eso es otra historia…
El número de deserciones de soldados americanos en Irak supera al de muertos (titular de un periódico fechado el 25/03/2008)
http://participacion.abc.es/fiebredelpotomac/post/2009/05/29/los-suicidios-acaban-con-rutina-una-las-principales